Gimeno, Beatriz: Vejez y orientación sexual. En: 2014.

Resumen

La vejez no es considerada socialmente como lo que verdaderamente es: un éxito; uno de los hechos más positivos de los últimos tiempos ya que, en realidad, lo que se ha conseguido es democratizar la esperanza de vida de manera que cualquier español al nacer tenga ante sí una esperanza de vida semejante independientemente del medio social en el que ha nacido. Y sin embargo, en lugar de celebrar ese éxito que nos iguala, y aunque cada vez se vive más tiempo, parece que las personas mayores molestan y que nada, o casi nada de todo lo que esta sociedad ofrece, está preparado para ellos. Es el de los viejos un tema que interesa a los investigadores, pero más como tema de estudio que en la realidad. Interesa “la vejez” así enunciada, pero no las vidas reales de estas personas. Y tampoco importa gran cosa al resto de la ciudadanía, o a la cultura, que ha instaurado una especie de "amnesia" social que nos hace pensar que nunca vamos a llegar a viejos. (...) En todo caso, como legitimadores de la negociación, los informes sobre la ancianidad se suceden; hay publicados cientos de informes sobre la vejez y teniendo en cuenta casi todas las variables posibles. Casi todas las variables posibles, porque de todos los informes oficiales, financiados por instituciones públicas ninguno, absolutamente ninguno, de ningún signo político o siquiera teórico, hace referencia al tema de la orientación sexual en la vejez, siendo precisamente éste un periodo de la vida en el que la orientación sexual o la identidad de género puede convertirse en un factor que influye enormemente en la calidad de vida. La asunción de que orientación sexual o identidad de género es igual a práctica sexual, igual a sexualidad en todo caso, debe pesar en este olvido que trae consecuencias muy graves que son el objeto de análisis en este estudio.